Muerte y recuerdo

2016-11-01

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Cuando la muerte nos separa de un ser querido, experimentamos una variada serie de emociones: rechazo, cólera, dolor y, finalmente aceptación. Para ayudarnos a hacer esta transición -y a enfrentarnos cara a cara con nuestra propia mortalidad-, las sociedades de todo el mundo han creado una serie de rituales muy variados. Esos ritos honran a los difuntos y consagran su paso al más allá y son también extremadamente útiles para los vivos. “Los deudos y los difuntos constituyen un grupo especial situado entre el mundo de los vivos y el mundo de los muertos”, escribe Arnold van Gennep. En este estado liminal, conseguimos comprender nuestra propia e inevitable muerte, y lo que es más importante, el valor de nuestras vidas.


David Cohen, “El círculo de la vida: rituales del álbum de la familia humana”. Barcelona: Ediciones Serrés, 1993, p. 193.